No sé exactamente cuando se conocieron, porque en realidad se conocían mucho antes de que empezasen a hablar, sólo les hacía falta mirarse a los ojos para saber como acabarían, y eso, a lo que llaman complicidad no les pasaba con cualquiera. Muchas veces se dieron cuenta de que eran iguales, de que lo suyo no llegaría a ningún sitio, pero, parece ser que no eran tan de piedra y que las cosas podrían salir bien.

hola me encanta tu blog!!, en serio es genial :D creo que te conozco antes ibas al cora no? seguramente no sepas quien soy,pero yo voy al cora, soy lydia, bueno es igual :P solo que sepas que adoro tu blog y por supuesto te sigo ;)
ResponderEliminarun beso