No lo entiendo, no debería dolerme, esto estaba bastante más que superado. O eso creía yo. O eso quería creer. Porque si hay algo cierto, es que podemos engañar a cualquiera, menos a nosotros mismos. Podemos intentarlo, al principio funcionará, te crearás tu propia muralla y sentirás que estás protegida dentro de ella. Pero de repente, así, por una circunstancia aparentemente insignificante, una frase, un comentario, una mirada… tu muralla se derrumba. Es como una pequeña grieta en la pared, podemos taparla, fingir que no está, pero poco a poco se hará más grande, y más grande, y más grande, llegará el momento en que no podrás frenarla, y entonces, caerás..
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